La diferencia está en el motivo de la ayuda, no en las tareas: una persona dependiente necesita asistencia por una condición física o de salud que limita su autonomía, mientras que una persona mayor puede ser autónoma y volverse dependiente solo con el tiempo.
La dependencia puede ser temporal, como en una convalecencia tras un accidente o un ingreso, o permanente, cuando hay una enfermedad crónica o una discapacidad. En ambos casos, adaptamos las tareas de nuestros cuidadores a domicilio en A Coruña a lo que cada persona necesita.